Los últimos datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) muestran que las compras online realizadas desde España en webs del exterior alcanzaron 16.604 millones de euros en el primer trimestre de 2026, un 14% más que en el mismo periodo del año anterior.
En contraste, las compras desde el exterior en webs españolas se quedaron en 3.833 millones de euros, menos de la cuarta parte. De este modo, por cada euro que el comprador extranjero gasta en tiendas online españolas, desde España se gastan 4,3 en tiendas de fuera.
Además, el 94,1% de las compras hacia el exterior se realizaron en tiendas de la Unión Europea. Esta diferencia cobra especial importancia ante eventos como el Black Friday, que se celebra el próximo 27 de noviembre, ya que las ofertas aumentan el incentivo para comparar precios en tiendas de otros países.
En palabras de Jorge Sorial, country manager de Craftgate en España: «Además de la adecuación del producto al mercado y la correcta fijación de precios, los minoristas deberían analizar los rechazos de los pagos y si los clientes pueden encontrar su método de pago preferido».
Cinco obstáculos que dificultan los pagos transfronterizos online
Asimismo, desde Craftgate señalan cinco obstáculos que el cliente encuentra en el momento de pago que afectan a la conversión transfronteriza:
- No encuentra su método de pago: Varios países europeos cuentan con métodos de pago propios, equivalentes a lo que Bizum es en España. Estos funcionan conectados a la cuenta bancaria o al smartphone del comprador. En el caso de que la tienda española solo acepte tarjeta, ese comprador tiene que pagar de una forma que no es la suya.
- No puede pagar en su moneda: Si la tienda cobra en euros a los clientes de países que no usan esta moneda, el importe final depende del tipo de cambio y de las comisiones de su banco, y no lo saben con exactitud hasta después de pagar. Esta incertidumbre es motivo suficiente para dudar.
- Se pierde en la verificación: La normativa europea de servicios de pago obliga a que muchas compras online con tarjeta se conformen en un segundo paso, con un código por SMS o una aprobación en la aplicación del banco. Si esa ventana tarda en cargar, no se adapta bien al dispositivo o el comprador no recibe el aviso a tiempo, la compra no se cierra.
- Le rechazan la tarjeta: Aunque tenga fondos suficientes, el banco del comprador puede tratar con más cautela un pago a un comercio de otro país y bloquearlo. Se trata del fallo más difícil de detectar porque el comprador no avisa, simplemente no regresa.
- El cobro se cae en el momento de más tráfico: Muchas tiendas cobran mediante un único proveedor de pago. Si ese proveedor se ralentiza o falla en pleno pico de compras, la tienda no puede cobrar a nadie, venga de donde venga.
Cómo la orquestación de pagos facilita las ventas internacionales
Según Craftgate, gran parte de estos fallos no se resuelven cambiando la web, sino modificando cómo se conecta la tienda a quienes procesan sus cobros.
Por ello, recomienda utilizar una plataforma de orquestación, que actúa como una capa de conexión entre la tienda online y los diferentes proveedores de pago. Esta tecnología permite gestionar diferentes proveedores y métodos de pago mediante una única integración, así como redirigir las transacciones o reintentarlas a través de otro proveedor cuando se producen determinados rechazos o fallos técnicos.














