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Qué tener en cuenta al elegir el primer móvil para los hijos

Qué tener en cuenta al elegir el primer móvil para los hijos

Publicado el 10 septiembre, 2026

La cooperativa de telecomunicaciones sin ánimo de lucro Somos Conexión ha ofrecido varias recomendaciones a aquellas familias que se estén planteando adquirir un primer móvil para sus hijos con el inicio de la educación secundaria.

A pesar de que un móvil puede proporcionar autonomía y seguridad a los adolescentes, en especial para comunicarse con sus padres cuando comienzan a desplazarse solos, también supone un acceso a internet, redes sociales, contenido y otras dinámicas digitales.

En este sentido, Somos Conexión señala que, además de a qué edad llega el móvil, los padres deben plantearse qué dispositivo y qué nivel de conectividad son adecuados para cada adolescente.

El primer móvil llega para el 67,9% de los niños de 10 a 15 años

La «Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en los Hogares» del Instituto Nacional de Estadística (INE) desvela que el 67,9% de los niños de entre 10 y 15 años tiene un teléfono móvil.

Así, la llegada al instituto suele ser un momento clave en el que las familias se plantean comprar el primer dispositivo y, al mismo tiempo, buscan la forma de lograr un equilibrio entre dar autonomía, establecer límites y acompañar a los adolescentes en su relación con la tecnología.

Idoia Miranda, coordinadora del proyecto «Crecer en un mundo de pantallas» de Somos Conexión, afirma que «el primer móvil no debería significar que el adolescente entra de golpe en todo el ecosistema digital. Es importante preguntarse para qué necesita el dispositivo y darle únicamente las herramientas que necesita en cada etapa».

«Del mismo modo que cuando un adolescente empieza a salir solo no pasa directamente a moverse de noche o a tener plena libertad, sino que va adquiriendo autonomía de forma progresiva a medida que gana madurez y confianza, con la tecnología debería suceder algo parecido«, añade.

La directiva subraya también que «proteger no significa controlar cada movimiento, sino acompañar, establecer unas reglas claras y ampliar esa autonomía a medida que el adolescente demuestra que está preparado para asumirla».

Smartphones evolutivos y tarifas adaptadas para el primer móvil

Por un lado, Somos Conexión destaca que el primer dispositivo no tiene por qué ser necesariamente un smartphone común. También existen smartphones evolutivos diseñados para brindar conectividad sin exponer desde el primer momento a los adolescentes a todo el ecosistema digital.

Algunos presentan sistemas operativos que bloquean el acceso a redes sociales, plataformas de streaming, videojuegos, apuestas o contenido para adultos, pero manteniendo funciones como llamadas, mensajería, navegación y herramientas educativas.

Además, la propia tarifa puede adaptarse a este proceso. Así, si el objetivo inicial es únicamente mantener la comunicación con la familia, una línea limitada a llamadas o con una cantidad reducida de datos puede cubrir las necesidades del adolescente sin añadir desde el primer momento todas las posibilidades de un smartphone conectado permanentemente a internet.

Igualmente, la conectividad puede ampliarse posteriormente a medida que la madurez y las necesidades del menor aumenten.

«Acompañar a un adolescente en su entrada en el mundo digital no consiste únicamente en decidir qué puede hacer con el dispositivo, sino también en enseñarle a desenvolverse en él. Es importante que aprenda a identificar información falsa, reconocer contenidos manipulados o discursos de odio y entender que no todo lo que aparece en Internet es cierto», apunta Idoia Miranda.

La responsable de comunicación y prensa de Somos Conexión señala también que «la alfabetización mediática y el pensamiento crítico son herramientas fundamentales para que, a medida que gane autonomía, pueda tomar decisiones de forma responsable y segura«.

Familias y adolescentes deben acordar las normas de uso del móvil

Asimismo, Somos Conexión considera que el acompañamiento debe ir más allá del uso de herramientas de control parental, y que las familias y adolescentes deben acordar cuándo y dónde se utilizará el dispositivo, qué información no debe compartirse, cómo actuar ante situaciones incómodas o qué hacer ante posibles conflictos. Estos acuerdos se deben ir revisando a medida que el menor gana autonomía.

Con el fin de facilitar este proceso, Somos Conexión ofrece la «Guía para familias crueles y malvadas», un recurso dirigido a acompañar a las familias en la incorporación progresiva del primer teléfono móvil. Esta guía incluye una plantilla para elaborar un pacto de uso entre el menor y el adulto, con acuerdos sobre el uso del dispositivo y las responsabilidades de ambas partes.

Idoia Miranda destaca que «el objetivo no debería ser que los padres tengan que vigilar constantemente qué hace su hijo con el teléfono, sino que este vaya adquiriendo herramientas para utilizarlo de forma responsable«.

«La confianza no significa ausencia de límites, del mismo modo que poner límites no debería significar ausencia de confianza. Establecer un pacto de uso permite precisamente trasladar parte de esa responsabilidad al adolescente y convertir la incorporación del móvil en un proceso compartido«, concluye.

*Para más información: https://somconnexio.coop/es/