La marca alemana de utensilios de cocina de alta gama Fissler, distribuida en España por River International, ha analizado los principales aspectos técnicos que determinan el rendimiento de una olla a presión, así como todas aquellas características que conviene tener en cuenta.
Según la empresa, en un momento en el que la eficiencia energética, el ahorro de tiempo y el control de la cocción marcan la evolución del equipamiento del hogar, la olla a presión se posiciona como una herramienta especialmente versátil para preparar todo tipo de elaboraciones con rapidez y precisión.
La calidad de los materiales determina el rendimiento de una olla a presión
Por un lado, Fissler ha señalado que la calidad de los materiales es uno de los principales factores que determinan tanto el rendimiento como la durabilidad de una olla a presión. De este modo, un cuerpo de acero inoxidable proporciona resistencia, estabilidad y facilidad de mantenimiento.

Asimismo, una base diseñada para distribuir el calor de forma uniforme ayuda a aprovechar mejor la energía y mantener unas condiciones de cocción constantes. La marca ha recalcado también la importancia de que los consumidores tengan en cuenta la compatibilidad con las diferentes fuentes de calor, incluida la inducción.
Los niveles de presión permiten adaptar la cocción a cada alimento
Por otra parte, Fissler ha apuntado que adaptar la presión al tipo de alimento posibilita conseguir unos mejores resultados, evitar cocciones excesivas y preservar los nutrientes. Mientras los niveles más suaves son ideales para ingredientes delicados, una mayor presión permite preparar carnes, legumbres o guisos en menos tiempo.

En cuanto a los sistemas de cierre, los indicadores de presión y los mecanismos de despresurización, son elementos fundamentales para un manejo intuitivo y seguro de la olla a presión.
Las ollas a presión Vitavit Premium y Vitaquick de Fissler
Además, Fissler aplica todos estos principios en sus gamas de ollas a presión Vitavit Premium y Vitaquick, ambas fabricadas en Alemania.
En primer lugar, Vitavit Premium dispone de cuatro niveles de cocción, incluyendo una función de cocción al vapor sin presión, y de una válvula con sistema visual tipo semáforo que permite controlar el proceso con total facilidad.
Igualmente, su base CookStar garantiza una distribución uniforme del calor, mientras que la superficie Novogrill posibilita dorar o sofreír los ingredientes antes de iniciar la cocción a presión.

En segundo lugar, Vitaquick tiene dos niveles de cocción e incorpora elementos como un indicador de bloqueo, escala interior para líquidos y una función de despresurización. Respecto a su base Superthermic, asegura una distribución homogénea del calor y ofrece compatibilidad con todo tipo de cocinas, incluida la inducción.
Los cuerpos de ambas gamas están fabricados con hasta un 90% de acero inoxidable reciclado, y combinan durabilidad, eficiencia y tecnología para facilitar una cocción precisa en el día a día.
*Para más información: https://fissler-shop.es/













