El último «GfK NIM Euro Clima de Consumo», que analiza las expectativas de los europeos para el tercer trimestre de 2026, revela que tanto en España como en el conjunto de Europa se ha producido una leve recuperación de la confianza en la economía, los ingresos, la disposición a comprar y, en especial, el comportamiento de los precios.
Entre las principales causas de la desconfianza generalizada que derivó en una caída destacada de todos los indicadores en marzo estaba la situación geopolítica, con la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, que derivó en un encarecimiento de los precios.
Por otro lado, entre los factores que han impulsado la leve recuperación de la confianza entre la población europea de mayo a junio se hallan las políticas gubernamentales para frenar los precios, los anuncios de alto el fuego y la normalización de la incertidumbre entre los ciudadanos.
Antonieta Martín, responsable del estudio en España, ha declarado: «Las mejorías que observamos durante el segundo trimestre son mínimas y parten de indicadores marcadamente pesimistas. La mayoría de los países analizados sigue en terreno negativo desde hace meses«.
«La población vive expuesta a un entorno dominado por la confrontación y la incertidumbre, lo que influye directamente en sus expectativas sobre el futuro. Hay avances, sí, pero insuficientes para generar la percepción de vivir un buen momento económico«, ha añadido.
La confianza en la economía española mejora, pero sigue en niveles muy negativos
La evolución de las expectativas económicas es más lenta en España que en otros países del entorno. Tras el importante descenso de 6 puntos experimentado de marzo a abril, en el segundo trimestre solo mejoró en dos puntos, dejando el indicador en -28.
Además, el informe destaca que una de las posibles palancas detrás de la mejora de las expectativas económicas en España es el control de los costes energéticos en el país, que aún hoy se mantienen en parte.

En comparación con las grandes economías europeas, España cerró junio por detrás de Alemania (-9) y Reino Unido (-25), pero superó a Italia (-35) y Francia (-40). Respecto a la media de la UE, también mejoró en dos puntos y se situó en -24. Del total de 29 países analizados por el estudio de GfK, únicamente hay tres en positivo a cierre de trimestre.
Estos resultados muestran que los positivos datos macroeconómicos no tienen un reflejo equivalente en cómo las personas ven la situación de su país. Así, España bajó del puesto 14 en marzo a la posición 23 en junio.
Las expectativas sobre los ingresos familiares siguen deterioradas en España
Aunque en marzo el único indicador en positivo en España era la confianza de las familias en sus ingresos, esto duró poco, y en abril sufrió una notable caída de 11 puntos. La población comenzó a dudar de sus previsiones de renta y, pese a que recuperó 4 puntos, cerró el trimestre en -7 puntos.
Esto se debe a que, además de alzas de la energía, en los últimos meses los hogares españoles han tenido que afrontar una subida de los tipos de interés que ha encarecido las hipotecas en un momento de alta preocupación por el difícil acceso a la vivienda.

De este modo, España cayó de la novena plaza de marzo hasta la undécima del ranking de países. Aun así, supera a otras economías como Alemania (-12), Francia (-24) o Italia (-22). Solo la población de Reino Unido es algo menos pesimista, con -5 puntos. La media de la UE se mantiene en -18, lo que refleja el clima generalizado de desconfianza en el continente.
La intención de compra continúa frenada entre los consumidores españoles
En cuanto a las expectativas de gasto de los consumidores, un indicador que se ha mantenido anclado en valores negativos desde hace años, experimentó un nuevo descenso al inicio del segundo trimestre y una mayor pérdida de confianza. Así, de marzo a abril cayó 9 puntos, para recuperar 3 en mayo y cerrar junio a -20.
Estos resultados indican que la población no tiene previsto llevar a cabo grandes compras durante los próximos meses. Esta misma situación se reproduce en el resto del continente, donde solo hay cinco países en positivo. España ha descendido una posición, hasta la 18.

De las grandes economías, Alemania (-13) es la menos pesimista, seguida de Italia (-16), Reino Unido (-26) y Francia (-40). Respecto a la media de Europa, el indicador se sitúa en -22 puntos, lo que muestra un freno al consumo general en la región.
Los consumidores perciben una moderación de la inflación y de la presión de los precios
Adicionalmente, los españoles se muestran algo más confiados en la evolución de la inflación, tras un aumento de cinco puntos en ese indicador. El pesimismo observado en marzo y abril en relación con un posible repunte de la inflación se relajó en el cierre del segundo trimestre del año.

El informe de GfK asocia este hecho a los precios de la energía y el coste del barril de Brent, que en los últimos meses ha alcanzado cifras récord. Actualmente, la población europea se siente menos preocupada, también en países como Alemania, Francia o Italia. Así, la media de la UE, muy similar al dato español, refleja esta misma recuperación.
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*Para más información: https://www.gfkespana.es/












