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Recyclia presenta los resultados de su Segundo Informe Anual

30 noviembre, 2021

Recyclia

Presentación del II Informe Anual de Recyclia

En 2019, el sector del reciclaje de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), así como pilas y baterías, generó un Valor Añadido Bruto (VAB) de 1.100 millones de euros en España. Esta cifra indica que hubo un crecimiento del 15,7% respecto a los datos del año anterior.

Así lo señala el II Informe Anual de Recycla, que se centra en estudiar las tendencias de esta industria y cuyos resultados se presentaron ayer por mañana. El estudio también refleja que el sector tuvo un papel muy positivo en la generación de puestos de trabajo en la denominada «economía verde». De hecho, la tasa de empleo en este campo creció en un 15,8% y alcanzó los 19.000 empleos. En este sentido, el sector aportó 176 millones de euros a las arcas del Estado (recaudación fiscal). Por ello, España se situó por delante de países como Francia o Alemania, que poseen una mayor tradición en la materia.

El Consejero Delegado de Recyclia, José Pérez, explica que los resultados «reflejan muy claramente, no solo su crecimiento, sino también la robustez de un modelo de gestión que demuestra un alto valor social para transitar hacia un esquema productivo circular y sostenible».

Además, el informe apunta que las empresas que recogen y gestionan los RAEE, las pilas y las baterías, ya representan el 6,5% del total de la industria de gestión de residuos de todo tipo del país. Esto supone un crecimiento de 0,6 puntos respecto al año anterior.

La situación de los RAEE, las pilas y las baterías en España

El estudio también analiza los últimos datos disponibles (2018) respecto a las cifras de gestión de RAEE, pilas y baterías en España. En 2018, se gestionaron 320.000 toneladas de RAEE, una cifra que se traduce en un 11,6% más que en 2017. Asimismo, este dato también pone de manifiesto que el 51% de las toneladas de aparatos electrónicos puestos en el mercado alcanzan una buena gestión. Esto supone más de la mitad y logra superar el objetivo de recogida obligatoria establecido por la UE (45%).

Dicho esto, se puede observar cómo España rebasa notablemente la media europea, que se sitúa en el 47%. Además, el país consiguió reciclar el 44% de esos residuos. Es decir, casi la mitad de los materiales recogidos se volvieron a introducir en los ciclos productivos y gozan de una segunda vida. Este porcentaje también se encuentra por encima del promedio europeo (38%). Asimismo, países como Francia, Dinamarca o Alemania (37%), tampoco consiguen superar a España, ya que su porcentaje es de 34%, 36% y 37%, respectivamente.

Respecto a los residuos de pilas y baterías, el informe revela que prácticamente todos estos residuos fueron recogidos y tratados en España. En concreto, 240.000 toneladas fueron gestionadas a lo largo de 2018.

¿Ha impactado la pandemia en la materia?

Recyclia expone, mediante el informe, datos relacionados con el impacto de la pandemia en el mercado de los aparatos electrónicos y las pilas a lo largo de 2020. El principal elemento que destaca el estudio es el 1,8% de crecimiento respecto a 2019 que experimentó el comercio del sector. Más concretamente, se vendieron 747 millones de aparatos, cifra que equivale a 1.042.000 toneladas.

Asimismo, también se señala que la puesta en el mercado de aparatos de uso doméstico aumentó un 5,4%. Esto se debe, principalmente, al cambio de tendencias que impulsó la crisis sanitaria, como el teletrabajo o el ocio en el hogar. Alguno de los cambios más drásticos fueron el repunte de monitores y pantallas (+27,4%) y los pequeños aparatos informáticos y de telecomunicaciones (+24,2%). Sin embargo, igual que algunos productos ganaron protagonismo, hubo otros cuya demanda cayó. Un ejemplo son los aparatos profesionales, que decrecieron un 9,5% respecto a 2019. El motivo es sencillo: disminuyó la actividad empresarial y se llevó a cabo un cierre masivo de oficinas. Por ello, en 2020, dichos dispositivos profesionales representaron un 21,6% del total, un 2,7% menos que en 2019.

Por otro lado, 607 millones de pilas y baterías se introdujeron en el mercado. Esto supone un incremento del 4,1% respecto a 2019. Si se traduce dicha cifra a términos de peso, se trata de 15.000 toneladas, un 10% más.

«Los retos a los que ha de hacer frente la economía española para impulsar las transiciones verde y digital, junto al complejo escenario pospandemia, pasan ineludiblemente por reforzar la capacidad competitiva del sector de gestión de aparatos electrónicos; por tratarse del flujo que más rápido crece, el más valioso, en términos de las materias primas críticas que contienen; y por su potencial contrastado para ejercer de palanca de la recuperación socioeconómica», afirma José Pérez.

*Para más información: recyclia.es

Sonitrón

30.11.2021


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